Rodmell es un color de pintura a la tiza con el elegante tono morado pálido de las ciruelas damascenas y los cuadros de Gaughin. Inspirado en los tonos índigo de los azules violáceos del horizonte, este color sofisticado aporta un verdadero valor de diseño a cualquier proyecto decorativo.
Se recomienda combinar Rodmell con otras tonalidades frías para crear un ambiente de reflexión o, para contrastar, con tonos más cálidos, tal como hacían los fauvistas, para lograr un efecto visual dinámico y cautivador.